La matemática emocional que nadie nos enseñó
Nadie se endeuda diciendo: “Voy a tomar una mala decisión financiera hoy”, lo que sí decimos es: “Está en descuento”, “La cuota es pequeña” O la clásica “Es una inversión”. Y ahí es donde empieza la matemática emocional. Porque cuando compramos no solemos estar haciendo cuentas frías, estamos haciendo cálculos para sentirnos tranquilos. Buscamos que la decisión tenga sentido, aunque el deseo haya llegado primero.
Apr 13, 2026